Presentación

 

Nos reconocemos. Entramos en comunicación. Descubrimos los intereses comunes, las coincidencias. Y también disentimos. Encontramos en la vida de nuestras sociedades a personas y organizaciones que comparten sueños. Pero que no se conocen. Y que incluso a veces se prejuzgan mutuamente y hasta se temen. Y que podrían cooperar. Actuamos desde nuestra identidad. Pensamos, sentimos, hablamos y accionamos en consonancia con nuestra historia, un recorrido de fe cristiana reflexiva, autocrítica, de oídos abiertos, ajena a los fundamentalismos. Y desde esa identidad en tránsito, proponemos puentes. Tratamos de crear lazos, líneas de cruce, de escucha honesta e intercambio fructífero. Entre identidades diversas en lo religioso, lo social, lo político y de género, lo académico y de base. Estamos comprobando que es posible. Que hay suficientes puntos de contacto. Y suficientes motivos. Suficiente injusticia y dolor en nuestros pueblos como para seguir intentándolo. La invitación es permanente.  El diálogo está abierto.

VISIÓN

Una sociedad que comprenda el valor de la libertad religiosa y de los enfoques no religiosos para una democracia plena. Que sea capaz de sumar el aporte de espiritualidades inclusivas y plurales, en defensa de la convivencia, la salud ecológica y los derechos humanos.

MISIÓN

Ayudar al encuentro entre distintos que quieren lograr cosas no tan distintas. Facilitar el cruce entre la fe y la realidad, entre comunidades religiosas y organizaciones de la sociedad civil, entre caminos de espiritualidad y actores políticos. Para que ese intercambio de saberes inspire acciones a favor del diálogo, la democracia y los derechos humanos.